Posteado por: Juan Pablo en: junio 22, 2009
Son pocas las oportunidades que tenemos de disfrutar de un restaurant que cumpla con la promesa de ofrecer los platos que alguna vez disfrutamos en recónditos lugares del mundo, que el paladar sienta los mismos sabores, el olfato se pierda en las mismas esencias y tu mente divague recordando como disfrutaste aquella vez. Ubicado en Manuel Montt 231 Pad Thai ofrece un portal hacia la gastronomía del sudeste asiático, una verdadera joya de paz entre tanto ajetreo que te lleva a disfrutar de una cocina de alta factura y una atención muy buena onda.
El local tiene una entrada algo clandestina, ubicado a un costado de un taller mecánico, no te imaginas que estas a punto de entrar a un centro de Yoga y clases de baile y por supuesto a un restaurant. El lugar cuenta con una decoración sobria, sillones para esperar mesa (reserven con anterioridad), y ubicaciones dentro y en la terraza en verano donde pueden fumar y relajarse en la piscina si el tiempo lo permite.
Bueno, ubicados en la mesa frente al altar nos atendieron muy cordialmente invitándonos a probar su nuevo pisco sour thai (con leche de coco y albahaca) que resulto ser una apuesta increíble. La carta es muy variada en cuanto a oferta de salados. En las entradas resaltan los Satay ($2700) que son salteados de pollo o carne en una salsa de maní o la famosa sopa Tom Yan Kung ($1900). En los platos de fondo pueden encontrar todo lo que se come en Khao San Road. Experimentamos con un exquisito Pad Thai de camarones ($5800) y un Prew Wann ($5600) que es una combinación de vegetales y piña agridulce salteados con arroz. Pueden elegir 3 tipos distintos de curry -verde, rojo y amarillo- que se diferencian por su grado de picor o un buen Fried rice (todos $5800). En cuanto al picor la escala va de 1 a 5 donde les digo que el 3 ya es para esos amantes del sentimiento pseudo masoquista que evoca la comida picante. En cuanto a los postres solo mencionar el Satay de Piña ($1850) donde realmente están probando algo distinto si quieren llevar a su paladar a degustar una piña salteada en salsa de maní y coco.
Las recomendaciones parten por la reserva, llamen al 2641957 y dejen lista su mesa. No hay calefacción central, solo una estufa, a si que a ir abrigados. Lo mas importante es que deben llevar su vino ya que la casa no cuenta con carta de tragos, el descorche es gratis y la experiencia vale la pena disfrutarla con tiempo a si que asegúrense de ir bien provistos. Los platos se enfrían si comen con palitos, por lo que les recomiendo pedir sus platos diferenciados si pretenden compartir. Tómense el tiempo de viajar a Tailandia a través de una muy buena comida, y repítanse el plato en temporada de calor ya que la terraza da para una nueva experiencia.
que pena que ahora seamos vegetarianos!
Estimados, qué tal
Les cuento que últimamente he ido mucho a ese local. Hace años hacían fiestas tb ahí! Bueno, el punto es que fui hace unas dos semanas y les cuento que la cosa ha cambiado.
Ahora sí tienen carta de tragos. Hay cervezas y piscolitas tb, pero siguen manteniendo la tradición y aun se puede llegar con una botellita de vino (1 por pareja).
Respcto a los grados, a las de paladar menos fino, les cuento que con el uno es más que suficiente… Mucha sed. Los valientes claro pueden aspirar al 2 y si son muy osados, al 3.
Eso sí, debo decirlo, la atención guatea.
Me embalé.
Ya chao!
Muy buen dato! Fui hace algunos días y la verdad es que lo pasé de primera. Rica la comida, muuuuuy relajado el ambiente (igual que la atención) y lo de llevar el vinacho es filete, me gustó el concepto.
1 | Claudio
junio 22, 2009 a 1:05 pm
ya me habian hablado de este local, el que con una comida exquisita combinada con la opcion de llevar tu trago, lo convierten en una buena opcion a la hora de probar algo nuevo por precios no tan elevados.
Khawp Khun Khrap: gracias.
me tinca caleta